Quédate con la persona que te mire.
Si, que te mire. Que te mire hasta el cansacio, que tenga que contenerse para evitar mirarte mientras conduce.
Que te mire mientras duermes, mientras comes, y sonría.
Quédate con la persona que sepa tus detalles de memoria, la forma en la que hablas de lo que te gusta y de lo que te duele.
Quédate con la persona que tome el tiempo de conocerte, de quererte hasta los defectos porque también forman parte de ti.
Quédate con la persona que no huya, no escape.
Quédate con la persona que no ignore tus sonrisas y las recolecte en su memoria como el tesoro más preciado.
Quédate con la persona que escuche tus historias, redundantes y aburridas.
Quedate con la persona que te elija, una y otra vez. Antes que nadie, antes que todo
Y quizás tú te perdiste nuestros momentos, y quizás fue mi error considerarlos nuestros. Eran nada más míos.
Alguna vez leí que las certezas se tienen o no se tienen.
No hay puntos medios, no existen los matices.
Se que no se puede condicionar el querer. Se que quizás algo te ocurre conmigo.
Pero por mas que te lo quiera creer, cada vez me lo haces más dificil.
Porque cuando quieres se nota y cuando no, aún más.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario